Consecuencias clínicas del desbalance de sodio y potasio
Entre las alteraciones más frecuentes en la consulta nefrológica se encuentra la hiponatremia, caracterizada por niveles críticamente bajos de sodio, y la hiperpotasemia, que implica una retención peligrosa de potasio capaz de inducir arritmias graves. Asimismo, el fallo en la eliminación de ácidos puede desencadenar una acidosis metabólica severa. Estas condiciones suelen estar acompañadas de signos detectables en estudios de orina, tales como la proteinuria, que es la eliminación anormal de proteínas, o la hematuria, identificada por la presencia de sangre en la orina, alertando sobre un daño estructural en los filtros renales.

